domingo, 26 de diciembre de 2010

Solidaridades (... de Antonio Burgos). Estamos contigo Antonio, más caridad y menos "publicidad gratuita"


«Porque en esta tierra ya no hay caridad». Desde luego que no. Ha sido sustituida por la solidaridad. 


En las Pascuas hay algo peor que el peñazo de las comidas de Navidad con los compañeros de trabajo: los que te desean «Felices Fiestas». Me dan ganas de contestarles: —¿Qué Fiestas me felicitas? ¿Las Fiestas Primaverales? ¿Las Fiestas de San Fermín? ¿Las Fiestas del Pilar? Porque si lo que quieres es felicitarme las Pascuas de Navidad, dime «Feliz Navidad», hombre, que eso no es facha, sino de nuestra civilización cristiana...


¿Y los de la paz? ¿Dónde me dejan a los que te desean «la paz en estas Fiestas»? La que te desean no es la paz del ángel del portal de Belén, donde nació Jesús del Gran Poder. No es la paz del «et in terra pax hominibus bonae voluntatis». No es tampoco la paz que se da en la misa, aquella que cuando se instauró este rito tras el Concilio Vaticano II hizo decirle a la abuela de la Jefa de mi Casa Civil en la iglesia de Santa Bárbara de Pueblonuevo del Terrible a otra feligresa que le extendía la mano para «la paz sea contigo»:

—Perdone usted, pero no la conozco de nada, no sé por qué tengo que darle la mano...

Los que en estos días te desean «la paz» se refieren a esa paz progre de Rigoberta Menchú, de Pérez Esquivel, de las Naciones Unidas, de ACNUR y de España tirando el dinero con nuestras tropas en Afganistán, ya saben... No piensan en las palabras del ángel, sino en la paloma de Picasso. Y son los mismos que cuando se muere alguien, con tal de no citar la vida eterna dicen esa cursilada de: «Donde quiera que esté»... Pues mire: si era buena gente estará en el cielo, usted, y si era un hijoputa, estará en las calderas de Pedro Botero, ¿dónde quiere que esté?

Pero hay algo peor todavía más cargante que las Fiestas y la Paz: la Solidaridad. A mí, la verdad, me parece que aunque no se les caiga de la boca a los progres, Solidaridad es una palabra completamente facha. Cuando dicen Solidaridad me acuerdo del diario del Movimiento en Barcelona, que se llamaba así, «La Solidaridad Nacional»...

El espíritu de la caridad cristiana de la Navidad cada vez se sustituye más por la Solidaridad en Estas Fiestas. Hasta ahí, mera pedantería nominal. Lo que indigna es la cantidad de solidaridades que los ricos, ricos, ricos hasta decir basta hacen con el dinero ajeno. Por ejemplo, los partidos «solidarios» entre futbolistas y toreros, a beneficio de una causa «humanitaria». ¿Qué dinero se recauda en esos partidos? Cuatro perras gordas. ¿Y cuánto dinero ganan al año los futbolistas de un equipo y los toreros del otro? En vez de hacer el ridículo y exponerse a una lesión gorda de rodilla como le pasó a uno que yo me sé, ¿por qué no apoquinan directamente el dinero de su bolsillo, que para eso lo tienen y les sobra, y se dejan de fulbitos? Y quien dice fulbito en plan casados y solteros dice tenis solidario, tómbolas solidarias, almanaques solidarios, mercadillos solidarios, galas solidarias, cenas solidarias. ¿Y lo de las cenas, dónde las dejamos, la contradicción suprema de ponerse púos para recaudar fondos para los pobres, puro «Plácido» de Berlanga? En vez de tanto cenar y tanta gala para ponerse de tiros largos, ¿por qué no dáis ese dinero directamente a Caritas, hijos míos? Ah, porque entonces nadie pintaría la mona con el pretexto de la Solidaridad de las Fiestas, ni saldría retratado en el periódico, ni nada de nada. Ya lo dice el villancico: «Porque en esta tierra ya no hay caridad». Desde luego que no. Ha sido sustituida por la solidaridad.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Hermandad de Jesús: Campaña Navideña de Recogida de Alimentos para los necesitados












La lluvia forzó a tener que improvisar una caravana de vehículos, dejando fuera de la cabalgata de recogida de alimentos a los tradicionales burros. Pero lo positivo fue la gente del barrio de San Miguel y Madre de Dios, que se volcó y la recaudación fue mayor que años anteriores.

domingo, 19 de diciembre de 2010

La tradicional matanza de "Hombres de Dios bajo las trabajaderas"

Fieles a la amistad, al compromiso y a los valores que se esconden bajo las trabajaderas, disfrutamos de un fin de semana rico en sentimientos y abundante en "boleones"(1)
(1): Boleón: Líquido escocés o cubano, aliñado y acompañado de un buen hielo




Continuará.........................

miércoles, 15 de diciembre de 2010

A Domingo Rojas Puertas, Capataz y Costalero de Sevilla: Mariano López Montes

....A Domingo Rojas Puertas, Capataz y Costalero de Sevilla.
(por Mariano López Montes)

Sevilla cierra una de sus últimas páginas de esa historia inacabada, incomprendida y tal vez olvidada de los capataces y costaleros de siempre. Aquellos capataces y costaleros mal llamados “profesionales”, que durante décadas soportaron el peso de la tradición y la grandeza del esfuerzo humano y solidario para engrandecimiento de nuestra Semana Santa

Domingo pertenecía a ese mundo, ya cada vez mas escaso, de los “costaleros de siempre”. A éstos que Antonio Burgos, a mediados de los años setenta, en su libro Folklore de las Cofradías de Sevilla, desde una óptica puramente etnográfica del tema, agradecía su humanidad y comprensión y les otorgaba el cariño y el peso sentimental de su obra en frases como éstas: “Sobre todo he de agradecer a los costaleros de Sevilla. Ellos que son el lumpen de la Semana Santa, y que tan sistemática como paternalistamente, han sido deformados por estéticas versiones complacientes; son los que han aportado desde siglos los caracteres mas específicos de esta tradición popular” .

Tuve la inmensa suerte de conocer a Domingo hace cuatro años en su casa de la Avenida de la Barzola, y, desde el primer momento, me supo transmitir lo que para él eran sus mayores tesoros, que no eran otros que sus recuerdos, el cariño de su familia y el orgullo de haber sido durante muchos años capataz y costalero de Sevilla. Era hombre austero y comedido en la palabra, sevillano de los serios, poco amigo de la guasa y el chiste fácil o la gracia ramplona de cara a la galería. Tenía la dignidad de la gente humilde y sin dobleces que está orgullosa de su pasado; cuánta pasión al mostrar los blasones que adornaban las paredes de la salita, sus mejores trofeos: unos cuadros dedicados por las hermandades que había sacado, y, el mejor de todos, la foto antigua del Señor de Sevilla con túnica blanca que presidía su dormitorio.

Hombre de barrio, que te fuiste a los barrios desde la Triana de tu infancia, donde me reseñaste que habías nacido: El Polígono Sur, La Corchuela, y, por fin, tu casa de la Barriada de Villegas. Siempre perteneciste a ese mundo color gris y sepia de la Sevilla humilde de la postguerra, de la privación, de la alpargata, del duro yunque del trabajo, del verso no medido, amigo de los valores simplificados y no complacientes. Como tanta gente de aquel mundo que te tocó vivir, nunca te movió lo racional, lo rentable, lo interesado, ni lo supuestamente comedido, como aquellos hombres, que como tú, en épocas de necesidad, sirvieron a las cofradías con lo mejor que poseían: el esfuerzo bajo las trabajaderas, esfuerzo y pundonor que esta ciudad, a veces olvidadiza, no ha sabido reconocer en parte, reduciendo y simplificando vuestra motivación a la percepción de un salario.

Siempre defendiste que el motor que movía al costalero antiguo era la afición y el gusto por el trabajo bien hecho, y que el salario era complementario y a veces necesario, pero sin la afición y el sentimiento el costalero no era nada. Quiero transcribir literalmente la frase que me dijiste al respecto: “Mira: yo en el año, que saqué cofradías cobrando, saqué seis cofradías, y me dieron 595 pesetas; eso fue en el año 1953, y yo ganaba todos los días treinta o cuarenta duros en la tienda de Agustín Peral. Vamos, que perdía dinero. Lo que nos pasaba a mí y a todos mis compañeros de la cuadrilla de Ariza era que nos encantaba sacar cofradías, todos juntos como una familia, así que solo trabajábamos por las mañanas y por las tardes trabajábamos las cofradías”. “Los costaleros de antes no teníamos protagonismo ninguno, como ocurre ahora con estas cuadrillas que dicen de hermanos; nosotros íbamos a lo que íbamos, a trabajar por derecho y cumplir con la hermandad y con nuestro capataz, para que la cosa triunfara. Nosotros, aunque recibíamos un salario por nuestro trabajo, sentíamos las cofradías y vibrábamos y nos emocionábamos cuando la cosa iba bien; no sólo teníamos nuestras devociones y sentimientos a las imágenes que portábamos, sino además un inmenso amor propio al trabajo de costalero. Aunque no fuéramos hermanos de las cofradías, había de todo como pasa hoy día, pero eso que algunos listos dicen que todo lo antiguo era malo e interesado, y todo lo actual es bueno y se hace por devoción, esto, para mí, es falso. A muchos costaleros de hoy día los querría ver yo en las corrías de antes, y sin relevos” .

Tus años y sencillez siempre calaron en tu gente de abajo, y en todos los que tuvimos la suerte de conocerte. El haber sido costalero y capataz de los antiguos, como tú decías, siempre fue para ti un orgullo y la vivencia más preciada. Nunca perteneciste, ni te interesó lo mas mínimo formar parte de ese mundo de trepadores de medio pelo y poderosillos de viejo o nuevo cuño que se acercan a las cofradías desde diferentes ámbitos, pretendiendo la relevancia personal o ascenso en la vida social y económica de esta ciudad, ya que tu tarjeta de presentación era para ti el mayor honor que puede ostentar un sevillano: que no es otro que haber sido capataz o costalero de sus cofradías.

Ya no se verá más la figura enjuta de Domingo en la plaza de San Lorenzo, en su peregrinar semanal desde su barrio de Villegas; el paso firme y pausado, medido con la cadencia de ese bastón que desde hacía tiempo era su único compañero de viaje. El rostro solemne y seguro, la voz templada y vibrante, el corazón y el pensamiento a la voz de mando como siempre fue, y debe ser, el recuerdo y la evocación del viejo capataz cobrando de nuevo vida; diálogo mudo de dos amigos de siempre, confianza de poder a poder, lo divino y lo humano en el recuerdo, el orgullo y el sentimiento del hombre que supo guiar el andar sublime de su Señor por las calles de Sevilla.

Tal vez Manuel Sánchez del Arco al escribir su libro Cruz de Guía, y al referirse al mundo de capataces y costaleros te inmortalizara con esta frase: “Al sevillano nunca le faltará ni el respiradero de un chiste ni el faldón bordado de la fantasía para ocultar la pena de su trabajo, y eso que, a todos, les da el carácter de un rito, con sabia parsimonia. Cada uno con su peso y todos por igual” .

Tus restos incinerados, forman parte ya del aire de los cielos de esta Sevilla que tanto amaste, y tú de nuevo vivirás, estarás, como cada Lunes Santo, entre nubes de incienso; esta vez no en el martillo sino mucho más cerca para seguir acariciando el cuerpo inerte de tu Cristo de la Caridad de Santa Marta.

Esta mañana distes tu última chicotá hacia tu Eternidad hecha de pasos de misterios y pasos de palio, y ahora sí, de frente a frente, de poder a poder, podrás ver a tus Cristos y Vírgenes cara a cara, y les dirá fijamente y con tu talante serio y educado de siempre: “¡Buenas noches, no pretendía molestar!; ¿dan ustedes su permiso?”.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Al Tío Piola (Mariano López Montes)


AL TÍO PIOLA
(Mariano López Montes)

Aún parece que fue ayer cuando te conocimos, y nos parece inmensa tu ausencia. Antonio o “El Tito Piola” como cariñosamente te conocíamos, pertenecía a ese mundo, ya cada vez mas escaso de los “costaleros de siempre”. A estos que Antonio Burgos en su libro “Folklore de las Cofradías de Sevilla”, desde una óptica puramente etnográfica del tema agradecía su humanidad y comprensión y les otorgaba el cariño y el peso sentimental de su obra en frases como esta: “Sobre todo he de agradecer a los costaleros de Sevilla. Ellos que son el “lumpen” de la Semana Santa, y que tan sistemática como paternalistamente, han sido deformados por estéticas versiones complacientes; son los que han aportado desde siglos los caracteres mas específicos de esta tradición popular”.(1)

Costalero de la Puerta Osario, Bejarano , Moreno, Villanueva, siempre perteneciste a ese mundo color gris y sepia de la Sevilla humilde de la postguerra, de la privación, la alpargata, del yunque duro del trabajo, de la gracia, el chiste fácil y el verso no medido, de los valores simplificados y no complacientes; como otros hombres de aquel mundo, nunca te movió la racionalidad, lo rentable, lo interesado ni lo comedido. Tu ingenio y particular visión de la existencia, fueron el estimulo natural de tu talante para “buscarte la vida”, tus historias que nos contabas con tu particular léxico, a veces ingenuas y trasnochadas , pero siempre carentes de malicia y llenas de pasión.

Hombre de barrio que se fue a “los barrios” digno de pertenecer a ese universo mágico de los personajes de Fellini en su genial Amarcord, o a otro quizás mas cercano de Luis García Berlanga, en “Bienvenido, Mister Marshall. Siempre recordare con cariño la naturalidad que aquel verano de hace años cuando con tu amigo Antonio Mesoneros, mas conocido en el mundo de abajo por “El Oliva”, creaste tu particular empresa de viajes y organizabas cada domingo del estío, excursiones y te llevabas a tu gente de los Pajaritos y de Las Candelarias a la playa. Tu sentido del humor y fantasía sin limites eran tu marketing y sin par reclamo: ¡Salta la ola con excursiones Piola!, ¡Domingo doce, la botella está llena y nos vamos pa la Ballena!, o este otro: ¡Domingo diecinueve, no es el tiempo de comer castañas pero nos vamos pa Matalascañas, o aquel que te inventaste en un momento: ¡Pa la fea y pa la mona nos vamos pa Chipiona!.

Tus años y sencillez siempre calaron en tu “gente de abajo”. El haber sido costalero de los de antiguo como tu decías, y en la actualidad contraguía siempre supuso para ti un orgullo y la vivencia mas preciada. Nunca perteneciste, ni te interesó en lo mas mínimo ese mundo de trepadores de medio pelo y poderosillos de viejo o nuevo cuño que se acercan a las cofradías y que también se da en nuestro “mundillo”, pretendiendo la relevancia personal, puesto que tu filosofía era mucho mas fácil , vivir el día, sin demasiada preocupación por el futuro, ya que tus recuerdos e historias del pasado y tu personal idiosincrasia hacían de tu vida un continuo presente.

Amigo de tus amigos de las charlas y corrillos y de una Sevilla recreada que a veces quizás tampoco existió para ti, siempre consideraste al costalero como algo íntimamente tuyo y tu trato con las Imágenes Titulares siempre tenían como buen andaluz un fuerte componente de antropocentrismo, era digno el escucharte entre tinto de Morales y trozos de “pedacitos” y “calambares” como tu les decía, la forma cercana amigable y respetuosa que tenias hacia nuestros Cristos y Vírgenes, a los que te dirigías con una especie de cercanía metafísica y nada ortodoxa.

Tal vez Manuel Sánchez del Arco al escribir su libro Cruz de Guía, y al referirse al mundo de los capataces y costaleros te inmortalizara en esta frase: Al sevillano nunca le faltará ni el respiradero de un chiste ni el faldón bordado de la fantasía para ocultar la pena de su trabajo, y eso que, a éste y a todos, les da el carácter de un rito, con sabia parsimonia. Cada uno con su peso y todos por igual”.(2)

Se me antoja recrear los recuerdos y verte de nuevo con tu traje negro, tus andares desvencijados y tus expresión burlona y a la vez solemne y moviendo tus manos susurrabas con el tono aspero de tu voz ¡”niño esa izquierda mas atrás!.

Siempre te ha gustado el trabajo a la antigua, sin alardes valiente y sin las estridencias propias de algunas cuadrillas actuales, tu puesto siempre estuvo en la trasera, acostumbrado a ver los pasos siempre por detrás, aun te recordamos junto al rico trono de Heredes el Domingo de Ramos, tras austero manto de terciopelo azul en Santa Marta, o junto a vibrantes candelabros de cola y manto rojo y bordado en la calle Orfila, o bien un Jueves Santo tras el clasicismo añejo y sevillano de las Cigarreras o El Valle. Y tu despedida antes de partir al son de la cadencia de las marchas fúnebres mezclada con el incienso y el azahar de los naranjos de Doña María Coronel y San Marcos, al morir un nuevo Sábado Santo.

Soñador de sueños imposibles, pícaro burlón, idealista y aventurero, pirata de tierra adentro en los mares de Chipiona y La Higuerita, que allá por Septiembre enarbolaste las velas de tu alma de niño inquieto, y marchando sobre los pies y siempre de frente como en nuestro Domingo de Ramos diste tu última chicotá hacia Tu Eternidad hecha de pasos de misterio y “pasopalios”; y ahora sí, de frente y mirando a tus Cristos y Vírgenes cara a cara, les dirás con tu talante de siempre. ¡Buenas noches señores, aquí esta el Tito Piola para lo que ustedes quieran mandar!.....

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(1)- Antonio Burgos . Folklore de las cofradías de Sevilla. Universidad de Sevilla 1972.
(2)- Manuel Sánchez del Arco. Cruz de Guía. Editora Nacional. p.p. 389. Madrid 1943.

jueves, 9 de diciembre de 2010

II CONGRESO NACIONAL "Pasión a hombros". Relación Juntas de Gobierno y Costaleros

Destacó la mesa redonda "Relación Juntas de Gobierno y Costaleros", con la participación de Enrique Esquivias de la Cruz, hermano mayor del Gran Poder, Manuel Labella, ex hermano mayor de la Veracruz de Marchena y pregonero de nuestra Semana Santa, Enrique Henares Ortega y Mariano López Montes, que habían impartido las dos primeras conferencias del sábado y la bracera leonesa María Aurora García, moderada por el director de La Pasión en Sevilla y Cíngulo y Esparto, Esteban Romera.
El debate derivó al protagonismo que, en muchos casos, están tomando en la actualidad los costaleros, ante lo que el hermano mayor del Gran Poder acusó de que esto se produzca a que "tenemos lo que nos merecemos, ya lo dijo el Santo Padre, vivimos en un mundo de laicismo, anticlericalismo, del rechazo de lo religioso, y eso está afectando a la Semana Santa".
Se abordó el tema de la estética, con la curiosa anécdota de que el pregonero Henares llegó a tener un costal adornado de flores que le hicieron en una ocasión, ante lo que Mariano dijo que él "siempre lo llevaba blanco, salir de costalero de Sevilla es jugar en la NBA", afirmó, corroborado por Labella: "A mí lo que me saca de quicio es esos trajecitos que algunos costaleros llevan algunas veces, usted (por el costalero) tiene que mantener un orden dentro de la cofradía", mientras que la ponente de León exponía que se llevan los pasos vestido de papones en su provincia.
Por su parte, la ponente leonesa, María Aurora García ,destacó el sueño de todo niño leonés de ser bracero, lo que sustenta la realidad de que haya hermandades que requieren de 1.300 costaleros para sacar sus decenas de gigantescos pasos, destacando otras realidades como las facilidades mayores que en Sevilla para formar una hermandad a efectos burocráticos con el Arzobispado o que se llegue a pagar en subastas en algunos pueblos por sacar a los pasos. Añadió que existe un "falso laicismo" en músicos o costaleros que participan en la Semana Santa negando ser cristianos: "Cuando tú te metes debajo de un paso no es sólo para aguantar 40 kilos, tiene que haber algo más", concluyó.
El marchenero, Manuel Labella, sacó a relucir el componente romántico de aquellos jóvenes que se apuntaban en un papel del club juvenil para sacar la Borriquita ante la falta de costaleros en 1974 y expuso que la evolución social del mundo de la Semana Santa y del capataz y costalero se produce como en cualquier ámbito de la sociedad, así como en cualquier ámbito interno los propios coros, armaos o cualquier otro grupo puede conformarse como grupo de presión, aunque lo relativizó exponiendo el bajo índice de hermanos que acuden a las urnas para las elecciones de Hermano Mayor. Apeló a la buena voluntad de todas las partes y se mostró contrario a la pérdida de las formas en el costalero.
Se puso de manifesto que "quedaremos pocos, la falta de religiosidad es verdad, hay muchos que están saliendo del armario, pero siempre fuimos lo que fuimos", mientras que el presentador, Esteban Romera, fue mucho más allá al señalar que "no está de moda decir que eres católico, con este bombardeo de la prensa y de la televisión, lo dices y se te quedan mirando si dices que eres cofrade y católico, y es que ves algún telediario y te dan ganas de salir a la calle y hacer algo, resulta que ahora todos los cristianos somos los que violamos niños y...me voy a callar, porque si no me caliento".
El debate acabó con manifestaciones en la línea del Papa en cuanto al "laicismo agresivo" que considera que se vive en España.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

II CONGRESO NACIONAL "Pasión a hombros". Mariano López Montes: "si no gusta bregar, esto se viene abajo"

Mariano, médico y antropólogo, pronunció una conferencia rica en imágenes y anécdotas, que en base a miles de entrevistas personalizadas, ha ido configurándo un estudio realmente pormenorizado del mundo del costal, del que dio algunas pinceladas. Con sus explicaciones a través de aproximadamente un centenar de imágenes, López Montes ha entrevistado para sus estudios a grandes personalidades del mundo del costal y capataces como Villanueva, Rafael Ariza, Domingo Rojas o El Pingüino, entre otros.


Entremezclando imágenes de antiguas y nuevas cuadrillas de Sevilla, el ponente expuso fotografías de los oficios de fuerza, afines al río, cargadores que en la primera mitad de siglo fueron costaleros de esas cuadrillas profesionales, para posteriormente serlo gente de la zona de los mercados de la ciudad y obreros hasta la diversificación de hoy en día.


Coincidió con Henares, en base a declaraciones de sus entrevistados para su tesis, que "si no gusta bregar, esto se viene abajo", considerando así la afición como componente importante, aparte de la contraprestación económica que obtenían los antiguos costaleros profesionales. 

Destacó, en algunos casos, la búsqueda de tener contacto con un mundo social al que los trabajadores de base no tenían acceso, destacando el caso de Alfonso Borrero, un hombre natural de Paterna que cuando llegó a Sevilla "se presentó con sus pantalones de pana en el muelle y se llega a convertir en una persona influyente (capataz de la Virgen del Rosario de Montesión y del Nazareno del Silencio) contacta con círculos sociales, les arrienda fincas y emplea a sus costaleros como trabajadores en estos círculos sin saber leer ni escribir". En esta imagen, se ve acompañado por el Cardenal y un destacado miembro de la Policía Armada.


Respecto al profesionalismo y la devoción fue claro: "Ni tan devotos los de ahora ni tan poco creyentes los de antes", imperando en las cuadrillas personales el hecho de cumplir, de hacer bien el trabajo: "Al que no cumplía se le echaba", por parte de los propios costaleros, según se desprende de algunas de sus entrevistas, que atestiguan la capacidad de liderazgo del capataz y el igualitarismo entre los miembros de la cuadrilla así como la perpetuación de los grupos que conformaban las mismas y que se ganaron el respeto hasta del líder anarquista Barneto, que ante la inquietud de costaleros trabajadores en la época republicana por si podrían o no meterse debajo de los pasos, fue muy pragmático: "El señor del Gran Poder pesa tanto como un saco de harina y dos de cafés, si les pagan, que lo saquen".

López Montes explicó que el capataz acudía en el auxilio de sus costaleros para ayudarle económicamente a la hora de pagar un médico o de buscarle a través de sus contactos en la hermandad un abogado que le defendiera de un juicio, ...
Otro de los aspectos era el de la formalización de contratos para la cuadrilla, aunque señalan que el mayor valor en muchos casos era darse la mano, la palabra, más que cualquier contrato formal. En todo caso, se vieron algunos muy significativos de décadas pasadas que llamaron la atención del público.
Volviendo a las anécdotas, también fruto de los múltiples significados y motivaciones que puede tener el sentirse costalero o querer serlo, fue el ejemplo del tasador del matadero de la Real Maestranza, el que pesaba los toros, que fue embestido por uno que se saltó el burladero, con el resultado de que se le cae la cartera con una imagen del Cristo de la Santa Cruz. Dado que sale vivo de ese incidente, promete y cumple sacar a ese Cristo al año siguiente rompiendo estigmas sociales que veían mal la profesión de costalero, se identifica con este mundo y le pide al capataz Rafael Franco cada día sacar un paso, entregando los beneficios de su salario a las hermanas de las niñas huérfanas.
Mariano López nos ofreció una interesante documentación visual de antiguas cuadrillas, sus facturas, y entorno social que rodeaba al costalero y a la Sevilla a lo largo del siglo XX

II CONGRESO NACIONAL "Pasión a hombros". Enrique Henares: "la afición del costalero es patrimonio del alma"

El pregonero de la Semana Santa de Sevilla en 2009, Enrique Henares afirmó en el Congreso de Costaleros de Marchena que "las hermandades alientan a capataces y cuadrillas surgidas del seno de la hermandad para hacerlas más manejables", exponiendo que éste es uno de los principales motivos de la pérdida de prestigio del costalero. 


Henares, fue tajante argumentando la pérdida de prestigio social y valoración del costalero debido a que "estamos llegando al extremo de que cualquiera puede ser capataz, y si es del seno de la hermandad, mejor, más manejable, mandamos nosotros", afirmó.

"No se puede consentir que las hermandades establezcan normas, burocracia e instrucciones técnicas a los capataces en relación a los costaleros, imponer que lleven el paso quienes digan y forzasamente sean hermanos aunque carezcan de la técnica suficiente", por lo que aseveró que la figura del costalero "se ha devaluado y quiere seguir devaluada" con esta "ruptura con la tradición, que a la postre, ha traído problemas".


Enrique, destacó que los factores de personalidad, emoción y sentimiento religioso "son muy subjetivos, nunca pueden valorarse, ya que el auténtico costalero lo es por afición, que es lo que choca frontalmente con lo que oficialmente se puede pretender por las hermandades".

Enrique Henares afirmó que la consideración de hermanos costaleros en los folletos oficiales con el número de hermanos de las hermandades raya "el límite de la hipocresía", ya que dentro de las cuadrillas "los hay hermanos y no hermanos, y es una realidad que no se debe ocultar", añadiendo que "si no hay afición, no hay costalero, pero es mejor disimularlo hablando del costalero devoto".

"Hay que huir de examinar los íntimos sentimientos religiosos de cada costalero", concluyó Henares, que añadió que "resulta injusto e impresentable prescindir de los buenos costaleros por la presunta existencia de los hermanos costaleros, con esto se vuelve a los tiempos de la mínima consideración social hacia el costalero, y se llega a dar eso del yo trabajo con o yo voy con (capataz) en vez de yo saco a (imagen titular)", finalizando "ni presunto profesionalismo ni devoción fingida, siempre respeto a esa afición, que es patrimonio del alma, y el alma patrimonio de Dios".

lunes, 6 de diciembre de 2010

II CONGRESO NACIONAL "Pasión a hombros". Castilla y León


Los ponentes de Castilla León destacan la lucha por mantener su idiosincrasia ante la creciente influencia de la Semana Santa sevillana en esta región

Los ponentes del Congreso de Costaleros procedentes de distintos puntos de Castilla y León destacaron la creciente influencia del costal en una Semana Santa caracterizada por costumbres de llevar en andas los pasos y por su austeridad, al punto de que algunos pasos se llevan ya tal y como en nuestra tierra y la influencia de las bandas de música es aún más notable.

El Jefe de Protocolo de las Cortes de Castilla y León, Vícente Díez Llamas, se quejó de la "información sectaria" dada, a su juicio, por los medios de comunicación en la visita reciente de Benedicto XVI.

Otro denominador común fue las "dificultades" que atraviesa el mundo cristiano por la pérdida de religiosidad, que necesita mecanismos para que se revierta la situación, según dieron a entender, a través, por ejemplo, de la potenciación de la Semana Santa.

El debate estuvo moderado por Ramón Prieto, articulista y papón leonés, y en él participaron Carlos García Rioja, director del Centro de Estudios y Documentación de la Semana Santa de León y Premio Onda Cero a la mejor fotografía de la Semana Santa, que expuso una proyección con espectaculares imágenes de la Semana Santa castellana, Vicente Díez Llamas, pregonero de Zamora, poeta, músico y escritor, así como Jefe de Protocolo de las Cortes de Castilla y León, Francisco Javier Blázquez Vicente, de Salamanca, escritor Fundador de la Tertulia Cofrade «Pasión», y Xuaxús González de León, músico, bracero, articulista, pregonero y conferenciante.

Los motivos para ser costaleros, braceros en tierras castellanoleonesas y de los que hablaremos posteriormente en la publicación de siguientes noticias, también fueron tratados en esta mesa, añadiéndose que "hay algunos que sinceramente, no se plantean nada", tal y como dijo el salmantino Francisco Javier Blázquez, ya que "la realidad no es tan bonita como la plantean en los medios de comunicación", pues hay "exhibicionismo y moda en muchos casos".

Ramón Prieto, ante la nueva forma de pujar (llevar los pasos), y la afición por las marchas cofrades de las bandas sevillanas, que han estado presente en alguna ocasión por Castilla y León últimamente, se preguntó "¿y ahora qué va a pasar, nos vamos a hacer todos andaluces o vamos a mantener la esencia de Zamora, de Medina del Río Seco...?"

Xuaxús González respondió que "el futuro está en manos nuestras, no del destino, debemos de tender a una homogeneización en base a la variedad, luego pasa como con todo, el gótico no nació en León y la catedral de León es gótica, pero bueno, todo en su justa medida y de forma muy controlada".

Otras visiones, como las de Francisco Javier Blázquez, consideran que la Semana Santa en estas tierras evoluciona conforme a lo hace la sociedad, y que los problemas importantes radican en la secularización social, que "va pesando" produciendo que en las hermandades el "número de hermanos es menor".

Díez aportó también la idea de que en Castilla y León, a diferencia de la Semana Santa andaluza, se encuentran dentro de una tradición en la que "somos tan secos que nos falta ese encuentro, ese abrazo, además somos pocos" en número. Se saludan "hasta el año que viene, hermano" cuando termina la procesión, añadió Xuaxús.







domingo, 5 de diciembre de 2010

II CONGRESO NACIONAL "Pasión a hombros". La Conferencia inaugural en imágenes


El delegado episcopal destaca la "fortaleza" del costalero para "ayudar a resistir y afrontar las dificultades" ante una sociedad "con muchas personas vacunadas contra todo tipo de esfuerzo y con el placer y capricho como pautas de comportamiento".


El delegado episcopal del Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, Manuel Soria, destacó el pasado 19 de noviembre en la conferencia inaugural del Congreso Nacional de Costaleros y Capataces Pasión a Hombros, la "fortaleza" del costalero para "ayudar a resistir y afrontar las dificultades", ante una sociedad "con muchas personas vacunadas contra todo tipo de esfuerzo y con el placer y capricho como pautas de comportamiento". Del buen oficio de costalero ha resaltado también los valores de unidad y compañerismo frente a actitudes que ha censurado como "dejarse manipular para quitar y poner a un hermano mayor".