lunes, 27 de agosto de 2012

El paso del Señor Cautivo de Santa Genoveva, que pagó Don Benito Villamarín

 
El General Castejón le hizo al Betis el favor de darle permiso al jugador “Isidro” (padre de Quique Sánchez Flores), para jugar un partido importante para el equipo de la carretera de Cádiz, que en aquella época se encontraba en 2º División. 
El presidente bético, Don Benito Villamarín quiso agradecerle aquello, siendo desviado por el General hacia la recientemente fundada Hermandad de Santa Genoveva. Don Antonio González Abato, aquél párroco que recogía botellas para poder costear los enseres de la nueva hermandad, ante la cesión realizada por el General Castejón, le pidió un paso para el Señor Cautivo, y Don Benito Villamarín lo pagó.
El lluvioso Lunes Santo, 31 de marzo del año 1958, la Hermandad de Santa Genoveva estrenaba el paso del Señor Cautivo realizado por Antonio Martín Fernández, todavía sin terminar, con motivo de la primera estación de penitencia de la hermandad del Tiro de Línea a la Santa Iglesia Catedral.
GONZALO LOZANO

viernes, 24 de agosto de 2012

Cosas de Capataces: El trato entre Manolo Adame y Salvador Dorado "El Penitente"

Manuel Adame Torres, fue un hombre que se tuvo que hacer así mismo en el mundo de la gente de abajo. A este capataz trianero, nadie le regaló nada nunca, y todo lo tuvo que alcanzar sin ayuda de nadie. Manolo se dedicaba profesionalmente a realizar labores de capataz en el muelle de Sevilla, lugar que durante mucho tiempo fue un auténtico vivero de costaleros para la Semana Santa de Sevilla, aunque no el único.     
Manolo Adame se inició en este mundo desde la misma base, primero fue costalero de la cuadrilla de Salvador Dorado Vázquez “El Penitente”, para posteriormente ascender a contraguía y finalmente terminar siendo segundo capataz del paso de Cristo.
Con el tiempo terminó formando cuadrilla propia con otro capataz de gran recuerdo, Paquito Quesada, prototipo de capataz de “paso de palio” mientras que Manolo Adame era el capataz clásico de “paso de Cristo”.  Formaron un tándem especial hasta que por motivos de salud Paquito se retiró, pasando entonces Manolo a la delantera de los pasos de palio.                            
Inicialmente Manolo sólo tenía dos cofradías en Sevilla, Exaltación y Sagrada Mortaja, por lo que el resto de los días de la semana trabajaba con su cuadrilla por localidades de la provincia. 
 
El espaldarazo definitivo le llegará tras sacar por primera vez a la Hermandad de San Esteban, después del excelente resultado obtenido por la cuadrilla, las hermandades principales comenzaron a llamar a su puerta, aunque la cuadrilla de Manolo Adame será siempre recordada en Sevilla por las duras corrías que cada año tenía que afrontar, con importantes pasos de misterio. 
 
Sacó durante su trayectoria como capataz las siguientes hermandades; La Estrella, La Amargura, Las Aguas, Santa Genoveva, San Gonzalo, San Esteban, Los Panaderos, Exaltación, El Silencio, El Calvario, La Mortaja y El Santo Entierro.      
Nos situamos en los primeros días del mes de enero del año 1970, las navidades están todavía a la vuelta de la esquina y en el seno de la trianera Hermandad de la Estrella se plantean la elección del nuevo capataz de la cofradía después de la retirada de Manolo Bejarano, acontecida tras la Semana Santa del año anterior (1969).  Los primeros intentos de la hermandad van encaminados hacia los dos grandes capataces del momento; Rafael Franco Rojas y Salvador Dorado “El Penitente”.     
Tras le negativa de Rafael, que ya contaba el Domingo de Ramos con dos hermandades, La Cena y San Roque, le llega el turno a Salvador, el cual igualmente declinará el ofrecimiento alegando que ganaba más dinero sacando los tres pasos de la Hermandad del Amor. No obstante, Salvador se permite la licencia de aconsejar la contratación como capataz de la hermandad de la calle San Jacinto, a Manolo Adame, al cual le unía una gran amistad desde la época de permanencia de Manolo en la cuadrilla de Salvador.
Inicialmente a la hermandad no le hizo mucha gracia aquello, pero el buen momento por el que atravesaba la cuadrilla de Manolo Adame, y el hecho que fuera trianero de cuna terminaron de decantar la balanza a su favor. Una vez cerrado el acuerdo entre el nuevo capataz y la hermandad, ya sólo faltaba por cerrar un pacto secreto al que habían llegado Manolo Adame y su amigo Salvador Dorado “El Penitente” como pago de los buenos informes que Salvador procuró de Manolo a la hermandad.
El pacto sellado entre los dos capataces era el siguiente: Al regreso del paso de palio de la Virgen de la Estrella, en la entrada misma de Triana una vez pasado el puente, la cuadrilla de Adame tenía que dejar dar una chicotá larga a la cuadrilla del “Penitente”.
Y llegó la madrugada del Lunes Santo. La Hermandad de la Estrella retorna por el puente a la iglesia de San Jacinto después de haber realizado la estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral de Sevilla, mientras la cuadrilla de palio del “Penitente” una vez encerrado el paso de la Virgen del Socorro toma posiciones en las inmediaciones de la capillita del Carmen.        
Llega el momento de la verdad, el paso de la Virgen de la Estrella ya se encuentra en suelo trianero. Después de que Manolo Adame y el que por entonces era su segundo Máximo Castaño Lagares, hicieran salir –no sin gran trabajo- a su cuadrilla para dar paso a la otra, se levantó el paso de palio de la Estrella al son de la marcha Campanilleros de aquella forma tan sin igual, que popularizó la cuadrilla de Salvador Dorado, meciendo el paso mientras se levantaba a pulso. El delirio entre el público se hizo presente, no parando de aplaudir hasta que los costaleros posaron el paso en el suelo al concluir la chicotá.
Ahora tocaba colocar de nuevo bajo las trabajaderas del paso a la cuadrilla de Manolo Adame, ésta, herida en su orgullo por haber sido sacada del paso sin su consentimiento, se negaba a ocupar nuevamente sus puestos. El momento era una mezcla de tensión, expectación y sentimientos no comprendidos. Sólo los ruegos de Máximo y las lágrimas de Manolo que no sabía cómo solucionar aquello, consiguieron que la cuadrilla, eso sí con alguna falta se metiera debajo del paso de la Virgen de la Estrella nuevamente.
Manolo era un hombre recio, tosco, al que difícilmente se le notaban las emociones, pera aquella madrugada de Lunes Santo, las lágrimas le afloraron en un corto espacio de tiempo, la primera vez como consecuencia del problema que se le venía encima con su cuadrilla, referido anteriormente, y poco tiempo después la segunda, cuando su cuadrilla ya colocada debidamente avanzaba sobre los pies de forma majestuosa por la calle San Jacinto con la Virgen de la Estrella en una chicotá que para los allí presentes pareció eterna.
El pique surgido entre las dos cuadrillas fue el resultado del pacto secreto al que habían llegado los dos capataces, ajenos a la sensibilidad y el amor propio de sus costaleros.
GONZALO LOZANO

domingo, 19 de agosto de 2012

Bajo las trabajaderas con JOSE MANUEL CAMERO GOMEZ



Tu perfil: Costalero desde los 14 años hasta el momento todavía. Me considero una persona honrada, trabajadora bajo y fuera de las trabajaderas de los pasos. Siempre intento ir de frente y quedarme con lo bueno y lo malo de todas las experiencias que he vivido y me quedan por vivir y sobre todo aprender algo nuevo de cada una de ellas.

Nombre y Apellido: José Manuel Camero Gómez

Costalero, Nazareno, Oficial, Capataz...: Costalero

Cofradías donde sales: Nuestro Padre Jesús de la Paz

Un día de la Semana Santa: Domingo de Ramos

Un Olor: Incienso

Un Recuerdo: Primer vez que salí de costalero en la Borriquita


Un Pregón: Florencio Montes

Un Rincón en Semana Santa: Pololo

El día o la noche: Depende para que cofradía

Tu Hermandad: Nuestro Padre Jesús de la Paz y María Santísima de la Palma

Una Dolorosa: Virgen de los Dolores

Un Nazareno: Nuestro Padre Jesús Nazareno

Un Misterio: Nuestro Padre Jesús de la Paz en su entrada triunfal en Jerusalén


Un Crucificado: Los Estudiantes (Sevilla)

Un Palio: La Virgen de la Palma

Una Salida: La Borriquita

Una Entrada: La Borriquita

Una Agrupación Musical: Virgen de los Reyes

Una Banda de CC. Y TT.: Tres Caídas

Una Banda de Música: Banda Municipal del Arahal

Un Capataz: Todos con los que he estado trabajando

Un Capataz con el que te hubiera gustado trabajar: Con los que he trabajado estoy contento

Una Cuadrilla: La mía



Una Cuadrilla con la que te hubiera gustado trabajar: No tengo preferencia por ninguna

Un Recuerdo bajo las Trabajaderas: El día que coincidí con mi hijo en las trabajaderas

Un Año que no se olvida: Todos los años que he salido de costalero


Un Año para olvidar: Ninguno porque de todo se aprende

Un Costalero: Mi hijo Alejandro


Una frase que nunca olvidaras: “Papa me quiero meter contigo en la Borriquita”

Afición o Devoción: Devoción


Una "espinita" clavada en las Cofradías: No tengo

Luces y sombras de las Cuadrillas: Solo luces

Una vivencia para siempre: Los amigos ganados por la Borriquita


Que sobra hoy en el Costalero: Protagonismo

Que falta hoy en el Costalero: Devoción

Sahumerio para....: el que vaya de frente


Ciriazo para....: aquel que vaya a figurar

¿Quieres decir algo más?: Ya que me brindas la oportunidad me gustaría tener un gesto y acordarme de aquellos compañeros que estuvieron en su día conmigo bajo las trabajaderas y que fallecieron como por ejemplo Chami, El Bola, Joselito el de los reginos, el wilbo y que todos ellos también pusieron su granito de arena para que hoy tengamos la cuadrilla que tenemos.

lunes, 30 de julio de 2012

La última cuadrilla de costaleros asalariados. La Hermandad de Santa Marta (Sevilla)

El costalero en su consideración histórica, nace como una actividad marginal de gente dedicada a la carga que en la ocasión festiva se contrataban para llevar los pasos.




Desde que en el lejano año 1587 aparecieran los primeros costaleros por las calles de Sevilla, personificados en aquellos trabajadores del río, que sacaron ese año el paso de la Custodia mandados por Pablo de Torres, ha pasado mucho tiempo. Evidentemente las cosas han cambiado mucho en Sevilla, hasta el punto que esa profesión de cargador que en los días festivos sacaban los pasos prácticamente se ha perdido.

En la actualidad, la Hermandad de Santa Marta es la única que sigue manteniendo una cuadrilla de costaleros tradicionales, en la Semana Santa de Sevilla. La Hermandad del Lunes Santo, afincada en la parroquia de San Andrés, es la única que de manera oficial reconoce seguir pagando al capataz y a la cuadrilla de costaleros. Los costaleros de Santa Marta son los últimos “profesionales” de la Semana Santa, cobran por sacar el paso de la cofradía de “mármol a mármol”. Estos hombres cobran lo mismo por la realización de su trabajo, da igual que llueva o haga sol.

Desde que la Hermandad de Santa Marta comenzó a realizar estación de penitencia a la Catedral, al comienzo de la década de los años 50 del pasado siglo XX, siempre ha contado con una cuadrilla de costaleros asalariados. En la actualidad es la excepción entre todas las hermandades sevillanas. De esta forma la hermandad fundada por los hosteleros sevillanos, mantiene una tradición histórica de la Semana Santa Sevillana. Los costaleros que integran la última cuadrilla asalariada de Sevilla, salen como hermanos el resto de la semana integrados en las cuadrillas de otras hermandades.

La cuadrilla de costaleros que cada Lunes Santo iguala Manuel Villanueva Granados para pasear por las calles de Sevilla el paso de misterio de la Hermandad de Santa Marta, se ha convertido en el último reducto de un trabajo digno y honrado que durante más de cuatro siglos fue el motor de nuestros pasos. A fecha de hoy esta es la única cuadrilla de costaleros asalariados que existe en la Semana Santa de Sevilla.


 
Muchos se preguntan el motivo por el que la Hermandad de Santa Marta mantiene todavía una cuadrilla de costaleros asalariada. En la actualidad sería fácil de responder, atiende al deseo de conservar una tradición hoy perdida en el resto de Hermandades de Sevilla. Además se ha convertido en una seña más de identidad de la Hermandad.

Distinto sería el caso si analizáramos los motivos por los que se ha llegado a ello. Resulta algo más que paradójico que cuando se crea en el año 1973 la cuadrilla de hermanos del Cristo de la Buena Muerta entre sus filas se integraban numerosos Hermanos de Santa Marta, entonces ¿porque no germinó la semilla del movimiento de la juventud costalera en la Hermandad?. Varios podrían ser los motivos pero quizás el más evidente fuera el miedo al elemento de poder en el que se podría convertir ese grupo de jóvenes dentro de la Hermandad, como por desgracia ha pasado en numerosas Hermandades. Incluso Rafael Ariza después de la Semana Santa del año 1980, cuando disuelve su cuadrilla profesional propuso a la hermandad la creación de una cuadrilla de Hermanos. El caso es que siguieron apostando por las cuadrillas tradicionales de costaleros y hasta hoy han llegado.

En la actualidad Manuel Villanueva Granados es el responsable de ella desde el año 1993 en que la heredó de manos de Domingo Rojas. Como un mes antes de Semana Santa se hace la lista un domingo por la mañana en la taberna “Quita Pesares” situada en la plaza del Rialto. Hasta hace unos años se realizaba en el bar “El Punto” situado en la misma Puerta Osario, pero este cerró. Una vez confeccionada, el capataz cita a la gente a las 9:00 horas del día del “Cabildo de Toma de Horas, en el almacén del paso para realizar la mudá a la iglesia. De ahí hasta sacar el paso el Lunes Santo y después de Semana Santa, el viernes se realiza la desarmá. La cuadrilla está compuesta por 48 hombres, no hay relevos. El jornal que cada hombre de la cuadrilla cobra en la actualidad es de 65 euros.


 
Los capataces históricos de Santa Marta:
Manuel Bejarano Rubio. 1953 - 1963
José Ariza Mancera. 1964 - 1972
Rafael Franco Luque. 1973 - 1974
Rafael Ariza Sánchez. 1975 - 1980
Domingo Rojas Puertas. 1981 - 1992
Manuel Villanueva Granados. 1993

Durante los dos años (1973–1974) que Rafael Franco Rojas contrató la cofradía, fue su hijo, Carmelo Franco del Valle, el que ejerció como capataz al tener su padre contratada ese mismo día otras dos cofradías (Vera Cruz y Museo).
Los años (1978–1979) el capataz de la Hermandad fue José Ariza Sánchez, al encontrase su hermano Rafael sacando la Hermandad del Beso de Judas.

GONZALO LOZANO

viernes, 6 de julio de 2012

Presentación del III Congreso Nacional de Costaleros y Capataces "Pasión a Hombros"

Esta noche, 6 de julio de 2012, a las 21.30 h., en la Iglesia Conventual de Santa Clara de Marchena, será la presentación local del III Congreso Nacional de Capataces y Costaleros "Pasión a Hombros".


miércoles, 27 de junio de 2012

Las plazas de toros de Marchena


Siempre ha existido en la localidad de Marchena una buena afición taurina. En sus campos pastaban y siguen pastando ganaderías de renombre. Durante mucho tiempo, prácticamente desde el siglo XVI, no hubo fiesta, ni acontecimiento relevante en Marchena que no fuese precedido de corridas de toros.

En el siguiente artículo vamos a intentar recorrer las diferentes plazas que han vertebrado la historia taurina marchenera. Para ello nos detendremos sólo en las plazas de fábrica, dejando de lado las denominadas como plazas portátiles que se han ubicado históricamente en diferentes emplazamientos de nuestra población.

La Plaza Ducal

El patio de armas del palacio de los Duques de Arcos, Señores de Marchena, fue escenario de las corridas de toros desde el referido siglo XVI hasta finales del siglo XIX, prácticamente coincidiendo con el comienzo del pasado siglo XX. Tradicionalmente esta plaza es conocida en Marchena como la “plaza de arriba”.

En ella actuaron afamados diestros, además de Mazzantini, los famosos espadas “El Guerra”, “Fuentes”, los “Bombas” o “Pepete”. También actuó en ella el diestro natural de Marchena apodado “Jaqueta”, enemigo de “Lagartijo”, que en ciertas ocasiones sustituía la muleta por un reloj de cadena, de forma temeraria.

En dicha plaza fue lidiado por el diestro Mazzantini el toro de nombre “Guijarrito” de la ganadería de Saltillo, fue corrido en la segunda corrida de la feria del año 1897. El animal tomó catorce varas y dejó nueve caballos muertos en la arena.


Plaza del “soberao”

Permaneció activa esta plaza entre los años 1901 y 1904. Estaba situada en las inmediaciones de la Plaza Ducal, concretamente en la zona de la carretera de los “poyetes”. La plaza estaba realizada en madera principalmente y contaba con una capacidad para 2.500 personas.

Esta plaza fue el escenario de grandes actuaciones del novillero local, Ignacio Laza Martín, cogido mortalmente en la plaza de Zaragoza en el año 1903. También actuaron en esta plaza toreros como Antonio Montes, Félix Velasco o Miguel Báez “Litri”, abuelo del actual, y fundador de esta dinastía torera onubense, el cual fue herido de gravedad en esta misma plaza.


Plaza de Don Carlos Muñoz

Se inauguró en el año 1907, permaneciendo activa hasta el año 1924. Estaba situada junto a la Iglesia de Santa María, contando con una capacidad para 4.000 personas. Fue construida con el material acarreado desde el antiguo palacio de los Duques de Osuna, que en esa época estaba siendo desmontado.

La apertura de este coso situado a la sombra de la emblemática torre de Santa María se debió a la iniciativa del empresario don Carlo Martínez. Después del año 1924 quedó abandonada hasta llegar al estado ruinoso muchos años después.

Su arena la pisaron los mejores maestros del momento: Rodolfo Gaona, Rafael “El Gallo”, Manuel Martín Vázquez, Vicente Segura, Manuel Granero, “Cagancho” y por supuesto el legendario Joselito “El Gallo”, que actuó en dos tardes durante la feria del año 1917.



El primer cartel data del año 1924, último de actividad de la Plaza de don Carlos Muños, en él podemos observar anunciados toros de la legendaria ganadería de Miura y al genial matador de toros sevillano “Cagancho”.

El segundo cartel corresponde al año 1957, ya en la etapa de Plaza de don Félix Barba. El novillero que aparece anunciado con el nombre de Manuel Vilches, apodado como “El Carnicerito”, es el abuelo de nuestro amigo, Álvaro Pazos Vilches.

Plaza de don Manuel Martín Barba

En el año 1957 comienza una nueva etapa para la afición taurina de Marchena. En lo que fue la huerta de Gavira, el empresario don Manuel Martín Barba construyó una singular plaza de madera, levantando nuevamente la afición en Marchena. Contaba con 3.500 localidades.

La plaza permaneció activa hasta su desmantelamiento en el comienzo de los años sesenta, cuando el terreno fue vendido para realizar viviendas.

Durante tres años Marchena goza de festejos taurinos en sus principales festividades, ya sean ferias, o días señalados como la Pascua de Resurrección, Corpus Christi o el día de la Virgen del Rosario.

Por tan singular ruedo pasaron toreros y rejoneadores de fama, destacando; “Mondeño”, Diego Puerta, Curro Romero, Rafael de Paula o Ángel Peralta.

Además durante las diferentes etapas anteriormente referidas, actuaron en las diferentes plazas de Marchena los diestros locales: Luis Muñoz “El Marchenero”, inventor del lance por “marcheneras”; Joaquín Navarro “Quinito”, Manuel García “El Cano”, Miguel “Salbochea”, “Hilacho”, Manuel Jiménez Pastor; además de los diestros referidos con anterioridad.
Cartel de la feria de 1912

GONZALO LOZANO